Soy mujer, esposa y madre; y hace más de 10 años que camino por el mundo del autoconocimiento. Lo confieso, estoy obsesionada con el crecimiento personal.
En este largo camino, atravesé la maternidad y la revolución de la segunda madurez. Ser madre me conectó con mi esencia como nada ni nadie lo había hecho antes. Me sacudió ferozmente y me puso del revés. Después llegaron los 40 y, con ellos, una etapa vital donde me revisé y reordené con consciencia todas las facetas de mi vida. Miro la Mireia del pasado y no me reconozco. Te lo diré claro: la transformación es posible y yo te puedo acompañar a darle espacio y a sostenerla.
Los dones que pongo a tu servicio son el entusiasmo y la alegría que colorean el mundo gris actual, mi pasión por el orden que conecta los puntos dentro y fuera, la capacidad de crear espacios seguros sin juicio y con mucha compasión, la ternura y el amor que abrazan y sostienen momentos de alta vulnerabilidad, la capacidad innata de comunicar y utilizar las palabras con maestría, y la sensibilidad y emocionalidad que facilitan procesos de cambio profundos.
¿Qué me encuentro a menudo? Mujeres fantásticas que sienten que la vida les va grande, que no pueden con todo, que quieren mucho pero llegan a poco. ¡Y yo veo tan claro como de maravilloso podría ser todo para ellas…!
Por eso he decidido dedicar mi energía a ayudar a estas mujeres extraordinarias. Juntas, conseguiremos que dejes atrás versiones de ti que hoy te limitan y vivas una vida con sentido y ligereza.
Nadie puede saber quién eres realmente. Ni vivir tu vida.
Juntas, ordenaremos todo lo que te pesa. Pondremos tu vida a tu servicio (y no al revés).
Respira. Imagina. Mira dentro de ti.
Es necesario visualizar para poder construir.
Te ayudo a hacer florecer lo que realmente quieres, para que deje de ser una intuición difusa y se convierta en una dirección clara.
Agradece quién eres. Ponte en valor.
Te acompaño a resetear y soltar.
Integrarás todo aquello que ha llegado para quedarse y abrazarás a tu nueva versión, sin dejar de ser tú misma.
Integra. Consolida. Crece.
Cuando tienes dirección, la acción deja de pesar.
Te impulso a poner en práctica tu propio plan de acción para que, a partir de ahora, lideres la vida que quieres.
Te explico las tres maneras para poder trabajar juntas. Elige la que mejor encaja con tu momento vital.
Un primer espacio para reflexionar, explorar y mirar tu interior con una nueva perspectiva.
El proceso central. Ocho sesiones para generar un clic profundo y ordenar tu mundo interior con consciencia.
Pensado para quién prefiere avanzar acompañada y tener puntos de soporte a lo largo del camino.